Las decisiones....
Aún tengo tiempo de
tomar decisiones de las que arrepentirse, aunque curiosamente soy yo el que
dice… no te arrepientas de lo que has hecho, sino de lo que has dejado por
hacer.
Aún estoy a tiempo
de hacer locuras, nunca creo que pase el momento de esto, sino que mis
similares cada día lo irán entendiendo menos….
Los últimos días
han estado plagados de decisiones, opciones que hicieron que mi vida fuera
hacia un lado o fuera hacia el otro. Vivir experiencias que de haberme
mantenido al margen, jamás habría sentido, que quizás no sea la mejor
experiencia, pero es una, que junto con otras, creas en tu minimundo un
conjunto de recuerdos que algún día contarás.
El único cobarde es
aquel que no tiene el valor de enfrentarse a lo “malo por conocer” que algunas decisiones
conllevan y por ello no las toma. Me encanta lo malo por conocer, porque
siempre me ha enseñado que lo bonito es descubrir que los errores de la vida
son lo mejor que te puede pasar.
Y ahora recojo mis
bártulos, cientos de libros, algunos leídos muchas veces otros llenos de polvo
por el tiempo, otros que ni siquiera he abierto, ni abriré, mis peluches, mi
ropa, mis libros, apuntes, fotos, cojines, cajas, velas, marcos y recuerdos que
se disfrazan de objetos. Mire a donde mire, algo bonito me recuerda, que grande
fue tomar aquella decisión…. Entre un montón de cosas dentro de una caja
aparece mi agenda de mi primer año de la universidad, fotos que ni siquiera
recordaba, post-it cargados por entonces de sentimiento, recordatorios de citas
y cumpleaños de gente con la que ya no hablo, pero que fue grande en aquel
momento hacerlo, y quizás que feliz seré en un futuro de no haber mantenido el
contacto después… seguro que sí, porque fue una decisión….
El caso es que me
mudo, que me voy a otra zona, a otra casa, con gente nueva, quizás no son lo
más cercano a mí, quizás lo sean en un futuro, pero la decisión esta ya tomada,
me mudo y tengo que recoger todo lo mío, ahora que… lo mío es mucho y muy
emotivo, por eso trás unas lagrimas, cuatro llamadas, dos de ellas rápidas…
decidí escribir para expresar aquí todo lo que siento y poder seguir la
maravillosa empresa de guardar recuerdos en una caja de los loony tunes.
Qué grande fue esta
semana, cuando por cosas del azar nos reunimos personas desengañadas con la
política para convencernos de que merece la pena tomar parte, quizás de otra
manera, algunos sonríen, (dientes, dientes…), que impresionante fue recorrer de
tu mano el país vasco francés, supongo que en cuanto a ti también tendré que
tomar una decisión…. Sea la que sea, seguro será la correcta.
Lo que nunca pensé
es que llegaría a hacer lo que he hecho, me iba a trabajar con dolor de
estómago, no ando bien de la barriga, e iba pensando lo desafortunado que soy
por la mierda de trabajo que tengo, una media jornada de 30 horas semanales, no
es una media jornada, trabajar de tres y media de la tarde a once la noche
todos los días, en un trabajo fundamentalmente físico y no tan bien remunerado,
que te roba tanto tiempo, y que no te deja tomar decisiones. Eso no es para mí,
no al menos por ahora, podría ser un caballero, decir que en un par de semanas
lo dejo y aguantar ese par de semanas en las que sé que me van a hacer la vida
imposible y poner horarios durísimos porqué les dejo, podría dejarme mandar por
ese hombre que me trata como algo inservible, que me grita y me ironiza
continuamente cada vez me choco con su canoa que tiene guardada en el almacén,
porque el hace canoa, vela y su mujer entre esos tacones, su melena y su ego
personal consigue disimular su inculta manera de hablar.
Definitivamente no.
Puedo marcharme de allí con 600 euros y una depresión de caballo, aparte de los
pies y la espalda destrozadas, no, definitivamente no, señores, no vuelvo, no
quiero saber nada más de ustedes, ni de su forma de entender este sector
laboral, mierdacurros los hay en todas partes.
Necesito tiempo
para tomar decisiones y sentirme vivo, que la arena se introduzca entre los
dedos de mis pies mientras fotografío un atardecer en la playa, eso es sentirse
vivo, y con la forma de vida que ustedes me proponen para que la compagine con
mis estudios no me vale. Adiós.
Por lo tanto me
encuentro recogiendo recuerdos para empezar seguramente una vida nueva, nueva
casa, nuevos compañeros, nuevo curro, nuevo curso y nuevas experiencias y
decisiones por tomar. Pero hay algo que siempre está ahí, esos no los quiero
cambiar, los amigos de verdad que entre trago y trago, una ola que otra o un
comentario verde, de deporte o de política te recuerdan lo increíble persona
que eres.
Aún estoy a tiempo…
de volverme a equivocar, a estas alturas, ¿alguien duda que lo haré?
Sólo deseo empezar
a equivocarme…para seguir viviendo…
Bienvenidos al
nuevo Pablo

Maria dijo
Hola Pablo.
Me ha encantado tu articulo, justo entraba aqui para escribir el mio, y algo similar a lo tuyo, aunqe quizas, la situación que yo vivo no este tan cargada de adrenalina. Yo tambien me adentro en algo desconocido, y sí que me da miedo "lo malo por conocer", y en estos momentos la inseguridad recorre mis venas. Estoy a punto de cojer un camino u otro totalmente opuesto, ambos son una autentica locura. Hoy estoy triste, pero en mi interior parece como si existiera una culebra que no anda quieta, y...! sabes que es lo que hace q esa culebra me mantenga con estos nervios?
mi mania de decir siempre lo que pienso, y el orgullo de utilizar mi vida a mi antojo.
un saludo
Mmdp margarittadiaz@hotmail.com
18 Septiembre 2007 | 06:08 PM