Y desperté...
Y resulta, que ya no me abrazaban los sueños pasados, tampoco las pesadillas de otros tiempos.
Y alguien vino a mi oido y susurro, buenos días.... mientras, mi mente aún con pereza recorría los sueños, buscando alguno que le permitiera quedarse un rato más entretenido entre las sábanas.
Sabido es que cuando uno despierta es un poco más alto, por eso de que se rellenan las bolsas sinoviales, es por esto que mis pies se habían salido de la manta por debajo, justo para que pudiera notar el frío matutino.
Quizás por esto, mi sonrisa era mas grande que nunca, aunque es también probable que hubiera otra explicación.....
Síncope de colacao.... Coctel dulce y amargo, picante y sonoro, tímido y activo.
Nopaperwords.

Dani dijo
cafe?
28 Noviembre 2007 | 02:57 PM